El niño en la carretera.

Escrita por Rossy C.

Quiero contarte una historia que me contó mi esposo. Él es de Oaxaca pero vive en Chiapas aunque viajaba constantemente con su familia a su tierra natal.

En una ocasión se dirigían a dicho lugar mi esposo y una tía de él. Él iba manejando y su tía sentada en el copiloto. Ya entrando a las curvas de Oaxaca (como a eso de las dos de la mañana), vieron a un niño parado en la carretera, se quedaron los dos mirando y le preguntó su tía – ¿viste?, era un niño parado en la carretera ¿verdad? y él le contestó que sí lo había visto, pero se les hizo extraño porque era demasiado tarde para que el niño estuviera solo en ese lugar.
Su tía volteó a ver al niño, mi esposo no quería pero su tía le insistió, miró por el retrovisor y el niño seguía allí parado. Cuando llegaron a Oaxaca se acostó a dormir porque iba muy cansado, cuando se levantó su mamá le dijo una cosa inquietante: Su hermano más chico se había levantado cuando él llegó y decía que se había estado peleando con un niño que estaba todo lleno de sangre y que se encontraba parado frente a él  y que su hermano le decía -¡déjalo dormir! ¿No ves que está cansado?


¿Inquietante, verdad?

Mi primer fantasma, la dama blanca en mi casa.

Escrita por Agatha C.

Cuando tenía 15 o 16 años descubrí que tenía el “don” de ver a los muertos.
Yo estaba sola con mi madre en casa (puedo recordar que yo estaba fregando la casa y me encontraba a la puerta del dormitorio de mi hermano), entonces vi que había algo en el baño, pero por el ángulo en el que me encontraba no podía verla bien porque el muro le tapaba medio cuerpo. Pensé que era mi hermano y le regañé: ”vete del baño, que está todo limpio y el suelo mojado” al no contestarme, volví a decírselo, ya que mi hermano es bastante bromista y siempre esta gastándome bromas, “ me estás cansando, no tiene gracia, vete, ¿sí?” pero “mi hermano” seguía en el baño, escondido…  hasta que decidí ir hacia allí, pero el timbre de la puerta me paró y le dije a él, riéndome: - Mira, tienes mucha suerte que ha sonado el timbre de la puerta, pero en cuanto abra… voy a por ti y te mato” y empecé a reírme, pronto se desvaneció mi risa por completo.

Cuando mi madre abrió la puerta y escuché a mi hermano y vi como él entraba en la casa, solté un grito desgarrador y me fui a la cocina llorando, le dije a mi madre lo sucedido y desde entonces le cogí un pánico al pasillo que no veas, pero, tenía que superarlo, ya que no tenía otra opción.

Pasadas un par de semanas me ocurrió otra cosa parecida, pero más profunda: una noche de madrugada bien pasada las dos de la mañana, mi madre y yo estábamos viendo la tele, ya era hora de acostarnos, así que mi madre fue a darle un beso a mi hermano de buenas noches y yo me dirigí a la cocina a beber agua. Pero, en cuanto apagué la luz, vi en el espejo que reflejada detrás de mí, había una mujer muy bella(al principio creí que era mi madre, pero imposible, ella estaba en el cuarto de mi hermano), esta chica estaba sentada en la silla, toda llena de luz, vestida de blanco y me sonreía… no sé porqué, pero esta vez no me asusté, su sonrisa era tan perfecta, tenía el pelo liso hasta los hombros. Me quedé mirándola unos segundos, hasta que me volví… y allí ya no había nadie, ¡había desparecido! Encendí  la luz y me fui hacia la silla, y pasé la mano lentamente donde estaba ella segundos antes. Estaba sorprendida por no haberme asustado, quizás fue aquélla sonrisa que me envió paz y tranquilidad.

Tan tranquila estaba que me fui a la cama sin decirle nada a nadie. Al día siguiente se lo conté a mi hermano y a mi madre y no me creyeron… tuve insistir mucho para que se convencieran de que no les engañaba.

Muchas veces me he preguntado si no sería la dama blanca que me visitó a mi casa, no lo sé…

Aparición en mi casa.

Escrita por Luryans M.

Una noche estaba tratando de dormir y empecé a escuchar como ruiditos en el tocador, como cuando mueven los pernos y así.
Entonces pensé que era un animal y no le di mayor importancia, pero después el ruido se hizo más fuerte y cuando abrí los ojos pude ver que un atomizador se movió. Asustada me paré y prendí la luz para ver que era pero no había nada allí. Por miedo ya no quise apagar la luz completamente y dejé la lámpara a media luz.
Intenté quedarme dormida, pero no lo conseguía. En este me asaltó la certidumbre  de que había alguien mirándome. Abrí los ojos y allí estaba, paradita a los pies de mi cama, pero mirando hacia el aparador. Era una niña que aparentaba unos cuatro años. Me daba la espalda, y estaba como si estuviera agarrando las cosas de mi tocador. Fue solo unos segundos lo que la vi, tenía el cabello cortito negro y era chiquita apenas más alta que el aparador y vestía un abrigo rosa.
Sentí tanto miedo que agarré a mi nena de su cuna y la metí a la cama conmigo pero no dormí nada, hasta que amaneció y conseguí cerrar los ojos.
 El miedo me duró una semana.

Ya estoy más tranquila porque a mí no se me ha vuelto a aparecer, pero últimamente en mi casa la han vuelto a ver. Mi hermana dice que la vio cruzar del cuarto hacia el baño, la vio cuando todos estábamos en el sala, sólo consiguió vele la cabecita, pero también se asustó muchísimo.
Mi mamá escuchó ruidos en las escaleras como que alguien subía o bajaba y cuando se asomó, solo alcanzó a verle los piecitos que iban subiendo el último escalón, supuso que era ella porque eran los pies de una niña, y eran las cinco de la madrugada.
Mi papá dice que es un alma en pena que no le tengamos miedo que se vino a refugiar aquí porque hay tres bebes: Mi nena y las de mis hermanos.
En cambio otra amiga me dijo algo que solo de recordarlo me llena de terror, dice que no existen niños ni bebes en pena porque no tienen pecados como para penar por ellos. Dice que esos son demonios. (Solo d decirlo m lleno de escalofríos)

¿Qué es? No lo sé. Solo sé que esta noche ya no podré dormir, esperare a que amanezca porque soy muy miedosa y traigo los nervios de punta por recordar a  la niña.

Saludos

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